Decálogo para mantener tu lencería sexy siempre como nueva

En una economía familiar en la que entre tres y cuatro miembros cohabitan en una vivienda, ahorrar resulta obligatorio para poder llegar a fin de mes. Sin embargo, hay determinados productos en los que comprar barato terminada saliendo caro. La lencería sexy es el mejor ejemplo, y es que existen prendas de este tipo que se venden a bajo coste y que en un par de años pierden todo su brillo y esplendor. La ropa interior es un producto en el que vale la pena gastar un poco más, y es que un sujetador o una braguita de marca suelen durar el doble e incluso el triple que el resto.

Este tipo de prendas, no obstante, son muy delicadas y han de recibir los cuidados necesarios si queremos que se mantengan como si fuesen nuevas. Por algo reciben el nombre de lencería fina. Así pues, estos son los diez consejos necesarios para mantener debidamente nuestra ropa interior más cara:

1. Guardar la lencería en un cajón aparte. Aunque pueda parecer una trivialidad, resulta sumamente importante disponer de una balda o un cajón en el que guardar únicamente nuestra lencería fina. Es el único modo de evitar enganches o rotos que echarían a perder prendas de gran valor. Además, el contacto con cierto tipo de ropa podría hacer que perdiesen su suavidad y valor.

2. Prohibida la lavadora. Es obligatorio lavar esta ropa a mano ya que la lavadora podría mezclar colores o afectar a la textura de sujetadores, braguitas, calzoncillos o medias. Es importante, además, usar jabón neutro para respetar la tela de estas prendas. La seda, por ejemplo, es un material extremadamente delicado que cualquier máquina podría destrozar. Por este motivo es importante también evitar la secadora.

3. Usar vinagre para combatir las manchas en la lencería de color negro. Se trata de un producto que respeta al máximo este color.

4. En prendas blancas no conviene usar blanqueador ya que se corre el riesgo de echar a perder la tela. Dejar reposar con agua y sal es la mejor opción para combatir los tonos amarillentos en prendar de blancura impoluta.

5. Respeta, en cualquier caso, las instrucciones de lavado de tu ropa de encaje.

6. Cuidado con la temperatura del agua al lavar. Lo ideal es mantenerla a 30 grados ya que si está demasiado caliente podría afectar a los tejidos de la prenda, mientras que el agua muy fría tiene pocos efectos sobre manchas y olores.

7. Secado a la sombra. Es importante evitar los efectos del sol sobre nuestra lencería sexy. Lo ideal es secar esta ropa a la sombra y con paciencia, aunque tenga que estar varios días en el tendedero.

8. Cuidado al guardar los sujetadores de copa preformada. Esta ropa interior ha de almacenarse de forma ordenada y sin colocar peso encima ya que podría deformarse y echarse a perder.

9. Cerrar los sujetadores al guardarlos y lavarlos. De esta forma evitaremos enganches o deformaciones en el material.
10. El bicarbonato de sodio es también un buen aliado a la hora de cuidar la lencería fina.

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