En el iPad encontramos varias características interesantes que la convierten en una tablet muy atractiva. Sin embargo, como ningun gadget es perfecto hay que mencionar las limitaciones y tenerlas en cuenta a la hora de elegir que tablet comprar.
Es posible que una de las más acusadas desventajas del software es el hecho no ser multitareas, es decir, solo se puede ejecutar una aplicación en cada momento. Esta limitación reduce en gran medida la versatilidad del iPad. Esta es una de las principales desventajas del sistema operativo desarrollado para este gadget.
Por otro lado, tenemos limitaciones en el hardware del dispositivo. Por ejemplo, la falta de conexión a USB es preocupante, ya que no nos permite el fácil intercambio de datos con ordenadores, salvo por tarjeta de memoria o Internet. En su primera versión, el iPad no contaba con cámara, ni delantera ni trasera. Tampoco contaba con salida HDMI, sino solo con la posibilidad de conectar con VGA mediante el adaptador adecuado.
Ese es otra razón a sopesar, como los anteriores gadgets de Apple el iPad requiere adaptadores y conectores especiales para algunas de sus funciones. Estos accesorios reportan un costo añadido al uso del dispositivo, que de por sí ya es caro. Siendo honestos, la versión sin conectividad 3G es más limitada que la versión completa y resta funcionalidad al iPad.
Se trata de una tablet que ofrece una buena calidad de imagen, una buena respuesta táctil y multitud de funciones. Sin embargo, hay otras tablets en el mercado más completas que el iPad por un coste menor. Por ello, a la hora de elegir es aconsejable tener en cuenta todas estas características.
Ya en el tiempo de su lanzamiento el iPad no era la única opción en el mercado, a día de hoy la oferta de tablets es aún mucho más amplia que entonces.










